Comida

Con la intención de agasajar a nuestros invitados se dio un auténtico despliegue de colores, sabores y olores vegetarianos. El método self service sirvió de excusa para formar las típicas colas de espera “conversativas”, y no marcar ningún tipo de ritmo alimenticio.
El menú fue organizado y elaborado por Izar Beltz (ateneo@izarbeltz.org), que utilizó el comedor del Ateneo como herramienta para mostrar y difundir el respeto de los animales no humanos, planteando el veganismo como actitud contraria al especismo.

El Hikaateneo, donde usualmente no se dan comidas, fue acomodado para todos los asistentes, participantes y conferenciantes del seminario.
La comida se convirtió en símbolo de la supresión de jerarquías, posibilitante del diálogo e intercambio de todos los allí presentes. El ambiente del bar (además del vino) favorecía por entero la creación de conversaciones, construcción de sonrisas y futuras colaboraciones.
