
Ya se realizó el tercer congreso de feminismo islámico del 24 al 27 de octubre y la sombra de Pripublikarrak volvió a planear por ahí, entre las muchas asistentes desde lugares remotos del planeta para hablar de laicismo, feminismo, espiritualidad, derechos de la mujer, postcolonialismo…e intentar entendernos unas a otras con orejas tan distintas.
Esta vez aunque no se haya podido acudir a las charlas, se pueden ver todas las conferencias en varios videos en la web del congreso: http://www.feminismeislamic.org/cast/
En muchos casos resulta realmente complicado comprender a la otra persona sin un lenguaje ni un lugar común. Parece una obviedad esto pero en foros así, se hace evidente. Una, desde su bien aprendida consigna “la religión es el opio del pueblo” dificilmente puede comprender a quién reivindica el islam como una forma de espiritualidad. Aunque al igual que en su anterior congreso, se evidencia el feminismo islámico como un camino hacia la emancipación y en algunos casos, de momento al menos, casi el único si no se opta por el eixilio. Además, estas mujeres se convierten en sujetos políticos con o sin pañuelo, ante nuestros ojos occidentalizados acostumbrados a contemplarlas como víctimas o subalternas invisibles. Pero a pesar de esa lecciones con las que una puede salir revitalizada de estos encuntros, también rechina el exceso en algunos casos (que además generalmente eran occidentales o de origen al menos) de crítica constante a un occidente entendido como un todo capitalista, unificado y explotador. Si hace falta mirar para ver otro islam tambien habría que mirar para ver tantos occidentes superpuestos.
Allí fue posible además comprar un libro “La Emergencia del Feminismo Islámico” que han editado y publicado con la editorial oozebap con la actas de lso congresos previos que el realmente recomendable y que tal y como se explica en su propia contraportada:
“Las mujeres reunidas en este libro son algunas de las representantes más notables del feminismo islámico internacional. Un movimiento heterogéneo de protesta, pero también de regeneración espiritual, fundamentado en la revelación coránica y en el espíritu igualitario del islam. Como queda reflejado a lo largo de los capítulos, el feminismo islámico se presenta como un discurso enraizado en el Corán, realizado por musulmanas y musulmanes con el conocimiento lingüístico y teórico necesario para desafiar las interpretaciones patriarcales y las distorsiones más flagrantes cimentadas en el islam. En este sentido, difiere enormemente de ese islam misógino que encaja perfectamente con la voluntad islamófoba promovida desde Occidente. El discurso del feminismo islámico es una realidad emergente en el ámbito internacional, con un discurso sólido en el ámbito intelectual y con un importante desarrollo en el campo del activismo social”.
Realmente la necesidad de reinterpretar el Corán desde una mirada de mujer y la de transmitir esas reinterpretaciones entre mujeres (intelectuales y menos cultivadas) se repite una y otra vez entre las intervenciones. Cabe destacar un momento en el que una de las ponentes que estaba entre el público demandaba a quién daba la ponencia que las mujeres en el poder debían hablar de política y no sólo de cuestiones que se refieren a mujeres. En casi todos los foros en lo que se hablan de cuestiones de género en relación a otras temáticas, surge está cuestión en la que una mujer apela a una universalidad aparantemente inocente donde ser persona sin género. Hablar de la situación de las mujeres es hacer política y ese sujeto abstracto es prácticamente inapelable ya que nuestras sexualidades, sexos y generos son construccioones políticas desde el sistema o contra el sistema.

Aunque la asistencia volvió a ser multitudinaria, llama la atención de la falta de presencia de los movimientos feminsitas catalanes con los que quienes organizan este congreso, la Junta islámica catalana, apenas tienen relación. Sí nos encontramos, sin embargo, con feministas de Madrid cuyo trabajo y trayectoria admiramos como Empar Pineda, Cristina Gayarzabal y otras de Hetairas (colectivo con el que hace tiempo quisimos colaborar pero no pudimos coordinar agendas) a las que seguimos hasta un restaurante y descansar entre conferencia y conferencia. Y fue un acierto seguirlas porque la comida resultó tan interesante como el propio congreso, y en ese caso las orejas eran más próximas. Además hizo un dia fantástico. Una pena que no hubiese podido venir Maria José Belbel. Se te echó de menos.
Aqui os adjuntamso un esquema de las claves que se trataron en alguna de las intervenciones: iii-congreso-de-feminismo-islamico.doc